Capitulo 5: ¿Qué pasa?
Fátima se quedo con cara de sorprendida pues no entendía nada, en cambio Said dijo que no le volviera a mirar ni hablar que lo que hubiese podido ser se quedara solo en un sueño ya que lo suyo es imposible, y con lágrimas en los ojos decidió irse.
-Mamá ¿Quién es? Dime la verdad, por favor-. La pregunto Fátima a su madre llorando y tiritando,pues no se estaba encontrando demasiado bien.
-Lo siento Fátima,no puedo, se lo prometí a tu padre que en paz este con allah-Respondió su madre.
Entonces Fátima se enfado y también decidió irse diciéndola que la esperaría en casa, cogió el primer bus que paso para ir a casa y llamo a Elena, la contó lo sucedido y esta se quedo con cara de impresionada, pues como Fátima no entendía nada.
-Elena, si decidiera irme a vivir allí, ¿Podria quedarme en tu casa unos días? solo hasta que encuentre trabajo de dependienta o no se, no molestare...-La dijo llorando a Elena.
-Fátima no tienes ni que pedir permiso ven, te esperare con Rachid en el aeropuerto, pero tranquilizate,coge lo que necesites para estar aquí y poco a poco veras que te encuentras mejor y quizás te den ganas de nuevo de volver a casa-Respondió Elena medio llorosa por ver a su amiga de la infancia así.
Entonces Fátima cogió una libreta y en una hoja escribió a su madre.
Mamá lo siento pero tengo que volver, no se que pasa con Said, ni siquiera le conozco bien, solamente se que hace un par de días no le puedo sacar de mi cabeza, y que le necesito y yo se que el a mi también, tengo que volver y buscarle, seguramente el siga aquí y te pido un favor, cuentame la verdad, lo necesito, ¿Qué pasa?, bueno, tienes el número de móvil de Elena apuntado también vale y bueno mamá no te preocupes lo mas mínimo por mi, voy a estar bien y siempre puedes venir a verme, pero es que esta situación no la aguanto y me necesito despejar, lo siento mamá.
Te quiero. Fátima
Fátima dejo la nota agarrada con un imán en la nevera y al irse con las maletas pensó en que lo que estaba haciendo era una locura pero que sentía la necesidad de hacerla y de saber la verdad,¿Porqué la estaban ocultando un secreto, y al parecer tan importante?.
Fátima llego al aeropuerto y no se lo podía creer, siempre coincidían entonces gritó.
-Said,¡¡¡Saiiiiiiid!!!, escuchame, yo no tengo la culpa de lo que pasó ni siquiera se si paso algo ¡¡escuchame!!-
Pero Said no hizo caso y decidió irse en su avión privado, pues no quería verla y necesitaba pensar.
Fátima llorando saco el primer vuelo que había y aun tenia que esperan cuatro horas mas, entonces se sentó en un banco, y de pronto se acerco un joven, de ojos grises muy moreno alto de buen ver y con perilla y por casualidades del destino, iba vestido igual que Said, pero con un color distinto de túnica,el suyo era azul,al ver la cara de triste de Fátima la preguntó que que era lo que la pasaba que una joven tan bonita no podía estar llorando de esa manera, con un pañuelo la seco las lágrimas y Fátima le dijo que se fuera, que no quería hablar con nadie, pero cuando le vio su gran parecido a Said la hizo saltar del asiento mientras el decidió irse.
-¡¡Espera!!¿Como te llamas?-Pregunto Fátima en alto para que no se fuera y así poder saber mas de el.
-Me llamo Ahjbet Al Mualim ¿Y tú?-Le preguntó a ella.
-¡¡No!! por favor, otro Al Mualim no, ¿Eres hermano de Said?-
-Jaja, no, somos primos aunque vivimos juntos, el es un poco cabeza loca y yo estoy mas centrado- la respondió mientras la guiñaba un ojo-¿De qué conoces a mi primo?-
-¡No! de nada de nada, coincidimos un par de veces en Arabia y bueno, entablamos una conversación y...-
-¿Y te has enamorado no es así?-
-No lo sé Ahjbet, es algo extraño vine a ver a mi madre y coincidimos y... Yo soy Fátima Fátima Arafat, mi padre fue de Arabia-
-¡¡Princesa!!-
-¿Princesa?-
-No, no nada lo siento tengo que irme ¡ADIOS!-
Fátima se quedo inmovilizada sin saber que hacer, la había llamado princesa,¿Princesa de que? ¿Acaso seria algo cariñoso y de la vergüenza del momento decidió irse?,puede ser, pero Fátima intranquila siguió hasta que por el altavoz del aeropuerto dijeron que el avión a Arabia-Saudí salia en veinte minutos, que los pasajeros de ese destino pasaran por la puerta ocho.
Fátima subió al avión y después de otras dieciséis horas se presento en el aeropuerto y de camino a casa contó lo que había sucedido a Rachid y Elena.
-¿Que raro no Fati?-La dijo Elena
-Dímelo a mi que era la que estaba, no entiendo nada...¿Qué opinas Rachid?-
-Emm, nada nada yo es que, ¡Estoy a la carretera chicas no me entretengáis!-
Elena y Fátima se le quedaron mirando y Fátima sospecho de que a lo mejor Rachid que nunca había salido de Arabia, podría sospechar algo, pues el conoce muy bien a esa familia, ya que es vendedor de coches y el jeque tendrá como cincuenta si no tiene mas.
Llegaron a casa y Rachid se fue a comer algo y a ver la tele, Elena se fue a duchar y FátimaRachid.
-¿Que ves?-Preguntó
-¡Aaaaah! Fátima que susto, pues estoy viendo esta serie que esta bastante bien, va de una chica que se a enamorado pero el se tiene que casar y a aparecido una mujer muy misteriosa y ... bueno ponte a verla-
-Es en árabe Rachid, no entiendo árabe-
-¿Quieres que te clases?-la respondió mientras guiñaba un ojo.
-Vale ¿Cuando empezamos?- dijo ella con cara de felicidad.
-¡Ahora mismo respondió él!-
De pronto recibió Elena una llamada a su teléfono, y no era la primera, tenia mas de treinta llamadas perdidas a lo que Fátima dijo que si la dejaba el móvil, que seria su madre, Elena la respondió que ahora ella era parte de la familia y que no tenia que pedir permiso para nada, Fátima se encerró en su habitación y respondió.-¿Si?-
-Fátima,¿Porque te has ido?.Esta bien cogeré el primer vuelo y te explicare todo ante ellos- Colgó y Fátima empezó a hacerse preguntas en su cabeza sin ninguna explicación...
Es una mini historia de como una joven cambia de pensamientos al conocer la verdad sobre los hombres de ArabiaSaudí♥
lunes, 30 de enero de 2012
jueves, 26 de enero de 2012
Capitulo 4: La llamada
Capitulo 4: La llamada
Eran las diez de la mañana y Fátima se levantó,al ver que estaba sola en casa decidió poner la televisión y ver algún tipo de programa de música ya que se había levantado muy contenta, y ponerse a bailar como una loca, en aquel salón, con las ventanas de doble cristal abiertas, una television de plasma de 47 pulgadas y una alfombra con adornos árabes, los sofás eran amarillos, pero no amarillo chillón, si no amarillo con toques rojos haciendo formas,Fátima aparto la mesa central para tener espacio, esa mesa que era redonda y algo ancha y que por lo menos a Fátima, no la gustaba, pues era muy moderna y a ella le gustaban las cosas con un toque antiguo, y porque no decirlo, le había empezado a gustar las cosas árabes ¿Estaria cambiando su forma de pensar desde que llego?.
Fátima se puso hacer zapping hasta que logro encontrar una canción algo lenta y como tenia subtítulos,empezó a leerla mientras se quedaba parada en medio del salón,con su pijama de cerditos rosas y de fondo blanco, mientras leía,empezó a pensar en todo lo que la había ocurrido y de pronto se la vino a la cabeza su madre, -Mierda, la prometí llamarla y ya han pasado dos días- Se dijo para si misma.
Entonces fue corriendo a ducharse al cuarto de baño, ese cuarto de baño con una ventana pequeña que daba al patio,una bañera de hidromasaje blanca y bueno, el resto algo descuidado pero la verdad que muy bien puesto,Fátima se termino de duchar, y como la cabina estaba cerca de casa, se puso un vaquero y una túnica morada con unas francesitas también moradas para que la hicieran juego junto a la túnica, el velo, se le puso del mismo color.
-Algo sencillo para hacer la llamada-Pensó en voz alta.
Entonces bajo las escaleras de cuatro en cuatro mientras tarareaba la canción que acababa de sonar en la televisión.
-Vaya, e dejado la televisión dada,bueno no creo que tarde mucho-.Se dijo.
Entonces llego al portal, y allí estaba, una cabina que parecía que se iba a caer, de un color marrón oxidado y la cabina azul, a Fátima no la quedaba otra que entrar, y entro echo varias monedas y marco en número.
-¿Sí?.Dijo una voz desconocida.
-Hola,¿Quién eres?¿Está mi madre?,Soy Fátima, su hija.
-Mmm,dijo cuando despertó que llamarías...soy Mikaela, la amiga de tu madre, de la angustia que tenia por no saber noticias tuyas la dio un ataque al corazón, pero tranquila, no te asustes, esta en el hospital pero esta bien.
-¿Qué?-dijo asustada-¡En el primer vuelo que haya voy! Adiós.-La colgó asustada,y subió corriendo al piso, hizo la maleta y cuando se disponía a salir por la puerta tras recorrer el largo pasillo que había desde su habitación hacia ella,entraron Elena y Rachid.
-¿Qué te pasa Fátima?- Le preguntó Elena.
-Me tenéis que llevar al aeropuerto, a mi madre la a dado un ataque al corazón y tengo que ir a verla ¡rápido!.
Entonces Rachid,llevo a Fátima hasta el aeropuerto, saco el billete,espero una hora y media más para que saliera el avión y por casualidades de la vida mientras ella se sentaba en aquel asiendo de color negro de aquel avión tan grande pero no tan lujoso, miro hacia su derecha y allí estaba Said, la miro y se sentó a su lado.
-Hola,Fátima-Dijo mientras la miraba.
Ella sonriendole y a la vez avergonzada le contestó
-¿Qué haces aquí, acaso me estás siguiendo?
-No, tengo que ir hacer negocios con el rey de España-
-¿Vas...vas a Madrid?
-En efecto, y por lo que veo tu también ¿no? podrías enseñarme la ciudad si te parece bien-
-Pues, tengo que ir la hospital, mi madre..bueno, esta allí-
-Que allah la proteja.¿Qué años tienes Fátima?
-Qué mas te da eso-
-¡Vaya! eres la primera mujer que veo que conmigo tiene carácter y no la importa quien sea o quien deje de ser,quizás por eso es por lo que me fije en ti y desde ayer no puedo apartar mis pensamientos a otra cosa que no sea en tí,en esa cara morena de porcelana que tienes,en esos ojos verdes claros que me vuelven loco y tu pelo,largo,negro..eres tan guapa Fátima, que Allah si te a puesto en mi camino es por algo, y ahora que ambos podemos escapar de aquí también podríamos escapar de el mundo y de todos e irnos tu y yo donde quisieras, pongo todo a tu disposición, y ahora,te diré yo mi edad ya que tu no me quieres decir la tuya,preciosa,mi edad es de veintitrés años ¿raro que no este casado verdad? pues si, digamos que nunca encontré a la mujer perfecta,siempre llega el día y ese día fue ayer, en el mercado,soy hijo del jeque de Arabia pero yo no quiero tener ningún cargo de ese estilo, quiero una esposa unos hijos y ser un trabajador mas, estoy en desacuerdo con la guerra y todo ese tipo de cosas,no me gusta la violencia e de admitirlo.
-Me encantas...-Pensó en alto Fátima
-Y tu a mi-La contesto Said mientras la guiñaba un ojo-Si quieres te podría acompañar a ver a tu madre-
Fátima le respondió que si, fueron demasiadas horas de vuelo hasta llegar al aeropuerto y tuvieron bastante tema de conversación y bueno, digamos que se hicieron buenos amigos, al llegar Madrid Fátima le dijo que ella se tenia ya que marchar y el le pregunto el nombre del hospital pues sus guarda espaldas le estaban esperando en la limusina de color negro y de varios metros de longitud, ella le dijo el nombre se cogió el primer taxi que había en la puerta y fue directa el hospital en el que se encontraba su madre.
-Mamá, ¿Estás bien? Perdón, a sido culpa mía mamá lo siento mucho de verdad-
Su madre la contestó. -No pasa nada cariño, ya sabes que angustio por todo muy rápido, ya estas aquí que es lo importante y mañana estaremos en casa-.
Fátima se quedo dormida del cansancio que tenia en el sofá de aquella fría sala, era blanca y como no, olia a hospital, cosa que a ella no la agradaba demasiado, pues esos sitios no la gustaban.
Nada mas despertarse dijo a su madre que iba a asear al piso y después volvía, al rato cuando iba a subir al ascensor para dirigirse a la habitación donde estaba su madre...
-¡Fátima! Espera,por favor.
-¡Said!-dijo con una sonrisa de oreja a oreja.
Fátima se quedo sorprendida de lo guapo que estaba, con esa túnica y turbante de color negro, con la misma flor dorada en el lado derecho,cuando subieron a la habitación su madre se le quedo mirando a lo que mas tarde dijo...
-¿Que haces tú aquí?-
Fátima se quedo con cara sorprendida y entonces Said mas o menos se dio cuenta de quien era Fátima , de quien fue su padre y el porque de que si no se solucionaban las cosas no iban a poder estar juntos...
Eran las diez de la mañana y Fátima se levantó,al ver que estaba sola en casa decidió poner la televisión y ver algún tipo de programa de música ya que se había levantado muy contenta, y ponerse a bailar como una loca, en aquel salón, con las ventanas de doble cristal abiertas, una television de plasma de 47 pulgadas y una alfombra con adornos árabes, los sofás eran amarillos, pero no amarillo chillón, si no amarillo con toques rojos haciendo formas,Fátima aparto la mesa central para tener espacio, esa mesa que era redonda y algo ancha y que por lo menos a Fátima, no la gustaba, pues era muy moderna y a ella le gustaban las cosas con un toque antiguo, y porque no decirlo, le había empezado a gustar las cosas árabes ¿Estaria cambiando su forma de pensar desde que llego?.
Fátima se puso hacer zapping hasta que logro encontrar una canción algo lenta y como tenia subtítulos,empezó a leerla mientras se quedaba parada en medio del salón,con su pijama de cerditos rosas y de fondo blanco, mientras leía,empezó a pensar en todo lo que la había ocurrido y de pronto se la vino a la cabeza su madre, -Mierda, la prometí llamarla y ya han pasado dos días- Se dijo para si misma.
Entonces fue corriendo a ducharse al cuarto de baño, ese cuarto de baño con una ventana pequeña que daba al patio,una bañera de hidromasaje blanca y bueno, el resto algo descuidado pero la verdad que muy bien puesto,Fátima se termino de duchar, y como la cabina estaba cerca de casa, se puso un vaquero y una túnica morada con unas francesitas también moradas para que la hicieran juego junto a la túnica, el velo, se le puso del mismo color.
-Algo sencillo para hacer la llamada-Pensó en voz alta.
Entonces bajo las escaleras de cuatro en cuatro mientras tarareaba la canción que acababa de sonar en la televisión.
-Vaya, e dejado la televisión dada,bueno no creo que tarde mucho-.Se dijo.
Entonces llego al portal, y allí estaba, una cabina que parecía que se iba a caer, de un color marrón oxidado y la cabina azul, a Fátima no la quedaba otra que entrar, y entro echo varias monedas y marco en número.
-¿Sí?.Dijo una voz desconocida.
-Hola,¿Quién eres?¿Está mi madre?,Soy Fátima, su hija.
-Mmm,dijo cuando despertó que llamarías...soy Mikaela, la amiga de tu madre, de la angustia que tenia por no saber noticias tuyas la dio un ataque al corazón, pero tranquila, no te asustes, esta en el hospital pero esta bien.
-¿Qué?-dijo asustada-¡En el primer vuelo que haya voy! Adiós.-La colgó asustada,y subió corriendo al piso, hizo la maleta y cuando se disponía a salir por la puerta tras recorrer el largo pasillo que había desde su habitación hacia ella,entraron Elena y Rachid.
-¿Qué te pasa Fátima?- Le preguntó Elena.
-Me tenéis que llevar al aeropuerto, a mi madre la a dado un ataque al corazón y tengo que ir a verla ¡rápido!.
Entonces Rachid,llevo a Fátima hasta el aeropuerto, saco el billete,espero una hora y media más para que saliera el avión y por casualidades de la vida mientras ella se sentaba en aquel asiendo de color negro de aquel avión tan grande pero no tan lujoso, miro hacia su derecha y allí estaba Said, la miro y se sentó a su lado.
-Hola,Fátima-Dijo mientras la miraba.
Ella sonriendole y a la vez avergonzada le contestó
-¿Qué haces aquí, acaso me estás siguiendo?
-No, tengo que ir hacer negocios con el rey de España-
-¿Vas...vas a Madrid?
-En efecto, y por lo que veo tu también ¿no? podrías enseñarme la ciudad si te parece bien-
-Pues, tengo que ir la hospital, mi madre..bueno, esta allí-
-Que allah la proteja.¿Qué años tienes Fátima?
-Qué mas te da eso-
-¡Vaya! eres la primera mujer que veo que conmigo tiene carácter y no la importa quien sea o quien deje de ser,quizás por eso es por lo que me fije en ti y desde ayer no puedo apartar mis pensamientos a otra cosa que no sea en tí,en esa cara morena de porcelana que tienes,en esos ojos verdes claros que me vuelven loco y tu pelo,largo,negro..eres tan guapa Fátima, que Allah si te a puesto en mi camino es por algo, y ahora que ambos podemos escapar de aquí también podríamos escapar de el mundo y de todos e irnos tu y yo donde quisieras, pongo todo a tu disposición, y ahora,te diré yo mi edad ya que tu no me quieres decir la tuya,preciosa,mi edad es de veintitrés años ¿raro que no este casado verdad? pues si, digamos que nunca encontré a la mujer perfecta,siempre llega el día y ese día fue ayer, en el mercado,soy hijo del jeque de Arabia pero yo no quiero tener ningún cargo de ese estilo, quiero una esposa unos hijos y ser un trabajador mas, estoy en desacuerdo con la guerra y todo ese tipo de cosas,no me gusta la violencia e de admitirlo.
-Me encantas...-Pensó en alto Fátima
-Y tu a mi-La contesto Said mientras la guiñaba un ojo-Si quieres te podría acompañar a ver a tu madre-
Fátima le respondió que si, fueron demasiadas horas de vuelo hasta llegar al aeropuerto y tuvieron bastante tema de conversación y bueno, digamos que se hicieron buenos amigos, al llegar Madrid Fátima le dijo que ella se tenia ya que marchar y el le pregunto el nombre del hospital pues sus guarda espaldas le estaban esperando en la limusina de color negro y de varios metros de longitud, ella le dijo el nombre se cogió el primer taxi que había en la puerta y fue directa el hospital en el que se encontraba su madre.
-Mamá, ¿Estás bien? Perdón, a sido culpa mía mamá lo siento mucho de verdad-
Su madre la contestó. -No pasa nada cariño, ya sabes que angustio por todo muy rápido, ya estas aquí que es lo importante y mañana estaremos en casa-.
Fátima se quedo dormida del cansancio que tenia en el sofá de aquella fría sala, era blanca y como no, olia a hospital, cosa que a ella no la agradaba demasiado, pues esos sitios no la gustaban.
Nada mas despertarse dijo a su madre que iba a asear al piso y después volvía, al rato cuando iba a subir al ascensor para dirigirse a la habitación donde estaba su madre...
-¡Fátima! Espera,por favor.
-¡Said!-dijo con una sonrisa de oreja a oreja.
Fátima se quedo sorprendida de lo guapo que estaba, con esa túnica y turbante de color negro, con la misma flor dorada en el lado derecho,cuando subieron a la habitación su madre se le quedo mirando a lo que mas tarde dijo...
-¿Que haces tú aquí?-
Fátima se quedo con cara sorprendida y entonces Said mas o menos se dio cuenta de quien era Fátima , de quien fue su padre y el porque de que si no se solucionaban las cosas no iban a poder estar juntos...
miércoles, 25 de enero de 2012
Capitulo 3: El encuentro
Capitulo 3: El encuentro
Él iba directo hacia ella, o eso parecía, ella se le quedo mirando y Elena y Rachid se quedaron asombrados ya que el joven era Said Al Mualim, hijo de Mustafa Al Mualim, jeque y gobernador.
Fátima mientras veía como supuestamente se acercaba miro de refilón a su amiga y como era inevitable el preguntar que porque de esa cara entre asustada y asombrada,preguntó: -Elena ¿Qué pasa?¿Porqué esa cara?, ¡Rachid!,¡¿Que ocurre?!-
A lo que la explico Rachid mientras Said se metía en la especie de carpa que tenían al lado para que nadie les viera ni molestara, pues se estaba celebrando una fiesta, y al parecer bastante importante, pero Said antes de entrar sonrió a Fátima, cogió aire y entro con cara de angustia por lo que iba a pasar.
-¿Rachid,estas bien?- preguntó Elena.
-Sí,si cariño, no te preocupes-Dijo-Bueno Fátima,coge bien de aire porque lo vas a expulsar en menos que canta un gallo, o como decimos aquí en menos que te escupe un camello,el se llama Said Al Mualim es hijo de Mustafa Al Mualim, Fátima ¡¡Es el hijo del mayor jeque de Arabia, su padre es quien maneja los barcos,bancos,comercios...¡¡Todo!!, mas vale que no te vuelvas acercar a el pues su padre...bueno, se a dado la noticia hace un par de días que le iba a casar con Jasmine-had, hija del jeque de Dubai, de nombre Jaldûn-had, pero no te preocupes aún no se sabe con certeza.
Fátima se quedo con cara de pena, y dijo que por favor no volvieran hablar del tema, se dijo a si misma que porque sentía eso si hacia menos de un par de horas que se habían conocido, entonces de sus ojos empezaron a brotar lágrimas, y salio corriendo al baño sin dar explicación ninguna de su ausencia, paso por delante de la carpa donde estaba Said.
Su amiga Elena y su nuevo amigo, Rachid, se quedaron mirando y ambos coincidían de que era una extraña situación, y que lo mejor era dejarla un poco a solas para que se tranquilizara.
-¿Es posible que de verle solo una vez se haya podido enamorar?-Dijo Elena.
A lo que Rachid contestó:-Elena, es lo que nos paso a nosotros.-
Fátima en el baño se quito el velo dejando libre su larga melena, que la llegaba mas abajo de las nalgas, entonces mientras se secaba la cara se dio la vuelta y allí estaba el,Said, mirándola, Fátima intento salir corriendo pero Said la agarro del brazo y la preguntó.
-Ahora por favor, no te vayas también sin decirme tu nombre,no me vuelvas a dejar así-
Fátima se le quedo mirando, y llorando respondió -Fátima,me llamo Fátima...-
-¿Fátima? ¡Qué bonito nombre! además de guapa-. Dijo Said.
Said, la seco las lágrimas que caían por tus mejillas y la intento dar un beso, pero esta se aparto, se puso el velo y despidiendole con un empujón se fue a la mesa donde estaba, Said se quedo con cara de pena, pues lo que sentía estaba siendo demasiado fuerte por esa chica, a la que solo a visto una vez en su vida.
-¡Vamonos, por favor...!- Dijo Fátima.
-¿Qué te pasa?- la respondió Elena
-Dejala,cariño, vámonos.. por la cara que tiene a lo mejor es que se encuentra mal-. Dijo Rachid.
A la media hora llegaron a casa y esta se encerró en la habitación y se puso a llorar como una magdalena pensando en que quizás se había enamorado de un chico árabe, ese tipo de chico del que nunca se había imaginado que podría enamorarse...
Said, se volvió a la fiesta pero con la cara que tenia era el centro de atención, pues era verdad que le iban a casar y el no quería, pues a esa muchacha no la conocía y a Fátima que solo la conocía de hace menos de medio día se volvió loco con su belleza y estaba seguro de que haría lo que fuera para conseguirla y llevarla con el, aunque tuviera que luchar con su propia familia.
Él iba directo hacia ella, o eso parecía, ella se le quedo mirando y Elena y Rachid se quedaron asombrados ya que el joven era Said Al Mualim, hijo de Mustafa Al Mualim, jeque y gobernador.
Fátima mientras veía como supuestamente se acercaba miro de refilón a su amiga y como era inevitable el preguntar que porque de esa cara entre asustada y asombrada,preguntó: -Elena ¿Qué pasa?¿Porqué esa cara?, ¡Rachid!,¡¿Que ocurre?!-
A lo que la explico Rachid mientras Said se metía en la especie de carpa que tenían al lado para que nadie les viera ni molestara, pues se estaba celebrando una fiesta, y al parecer bastante importante, pero Said antes de entrar sonrió a Fátima, cogió aire y entro con cara de angustia por lo que iba a pasar.
-¿Rachid,estas bien?- preguntó Elena.
-Sí,si cariño, no te preocupes-Dijo-Bueno Fátima,coge bien de aire porque lo vas a expulsar en menos que canta un gallo, o como decimos aquí en menos que te escupe un camello,el se llama Said Al Mualim es hijo de Mustafa Al Mualim, Fátima ¡¡Es el hijo del mayor jeque de Arabia, su padre es quien maneja los barcos,bancos,comercios...¡¡Todo!!, mas vale que no te vuelvas acercar a el pues su padre...bueno, se a dado la noticia hace un par de días que le iba a casar con Jasmine-had, hija del jeque de Dubai, de nombre Jaldûn-had, pero no te preocupes aún no se sabe con certeza.
Fátima se quedo con cara de pena, y dijo que por favor no volvieran hablar del tema, se dijo a si misma que porque sentía eso si hacia menos de un par de horas que se habían conocido, entonces de sus ojos empezaron a brotar lágrimas, y salio corriendo al baño sin dar explicación ninguna de su ausencia, paso por delante de la carpa donde estaba Said.
Su amiga Elena y su nuevo amigo, Rachid, se quedaron mirando y ambos coincidían de que era una extraña situación, y que lo mejor era dejarla un poco a solas para que se tranquilizara.
-¿Es posible que de verle solo una vez se haya podido enamorar?-Dijo Elena.
A lo que Rachid contestó:-Elena, es lo que nos paso a nosotros.-
Fátima en el baño se quito el velo dejando libre su larga melena, que la llegaba mas abajo de las nalgas, entonces mientras se secaba la cara se dio la vuelta y allí estaba el,Said, mirándola, Fátima intento salir corriendo pero Said la agarro del brazo y la preguntó.
-Ahora por favor, no te vayas también sin decirme tu nombre,no me vuelvas a dejar así-
Fátima se le quedo mirando, y llorando respondió -Fátima,me llamo Fátima...-
-¿Fátima? ¡Qué bonito nombre! además de guapa-. Dijo Said.
Said, la seco las lágrimas que caían por tus mejillas y la intento dar un beso, pero esta se aparto, se puso el velo y despidiendole con un empujón se fue a la mesa donde estaba, Said se quedo con cara de pena, pues lo que sentía estaba siendo demasiado fuerte por esa chica, a la que solo a visto una vez en su vida.
-¡Vamonos, por favor...!- Dijo Fátima.
-¿Qué te pasa?- la respondió Elena
-Dejala,cariño, vámonos.. por la cara que tiene a lo mejor es que se encuentra mal-. Dijo Rachid.
A la media hora llegaron a casa y esta se encerró en la habitación y se puso a llorar como una magdalena pensando en que quizás se había enamorado de un chico árabe, ese tipo de chico del que nunca se había imaginado que podría enamorarse...
Said, se volvió a la fiesta pero con la cara que tenia era el centro de atención, pues era verdad que le iban a casar y el no quería, pues a esa muchacha no la conocía y a Fátima que solo la conocía de hace menos de medio día se volvió loco con su belleza y estaba seguro de que haría lo que fuera para conseguirla y llevarla con el, aunque tuviera que luchar con su propia familia.
martes, 24 de enero de 2012
Capitulo 2: El viaje
Capitulo 2: El viaje
-Fátima ¿Has echo ya la maleta? Hay bastantes horas y tienes que descansar, venga.-Dijo la madre de Fátima.
Fátima estaba nerviosa, no veía la hora de que cogiera junto con su amiga Elena el avión y de que se pasara rápidamente la semana que iba a estar junto a su amiga allí, en Arabia saudí.
Iban siendo las ocho menos cuarto de la tarde y estaban en el aeropuerto de Barajas, el avión salia a y punto y tenia que facturar los billetes, Fátima estaba nerviosa y preocupada pues nunca había montado en avión y su amiga intento tranquilizarla y la dijo que no pasaba nada que no lo pensara.
Pasaron alrededor de dieciséis horas mas o menos, una vez allí Rachid las estaba esperando y Fátima puso una cara de asombro al ver lo guapo que era.
-¡¡Hola!! ¿Qué tal el viaje? espero que todo bien, vamos a casa y tomemos un té con pastas.-Dijo Rachid.
-Sí, vamos, Fátima ve conmigo detrás de Rachid hasta llegar a casa, ten cubrete con esto.-Dijo Elena a Fátima mientras la miraba.
Fátima se envolvió su cabello con el velo mientras por dentro estaba descontenta y en desacuerdo sobre que se tuviera que tapar,salieron del aeropuerto y se montaron en la parte de atrás de un mercedes x3, Fátima admiraba por la ventana todos esos edificios tan altos,blancos,azules y grises, todos esos parques y zonas tan verdes con tantos niños corriendo y jugando, tan felices...
-¡¡Vaya, esto en Madrid no se ve...!!¡¡Qué bonito!!-Dijo Fátima, a lo que Elena respondió -Fátima haber si te va a gustar mas esto que Madrid-. -No, no creo Elena, Madrid es mi hogar...esto es una aventura más.
Después de una hora y media más tarde llegaron a casa, se pudieron quitar el velo y Rachid las dió el té y las pastas que las dijo antes, Fátima dijo que quería descansar pues por el viaje tan largo estaba agotada.
A la mañana siguiente Elena entro en la habitación de Fátima y la despertó diciendo que se diera prisa que la iba a llevar a unos sitios que tendría que conocer.
Fátima se levanto,se aseo se puso el velo y aviso a Elena de que ya estaba preparada,esta dejo una nota a Rachid diciéndole que quedaban a las dos a comer en el restaurante en Meca, a los cinco minutos bajaron a la calle y se fueron de tiendas, Fátima se despistó mirando un puesto en el mercadillo árabe y cuando se dio la vuelta no veía a Elena por ningún sitio, estaba preocupada pues no sabia volver y no tenia teléfono para poder comunicarse con ella.
Un joven de tez morena, ojos marrones pero con un brillo especial, un turbante y túnica blanca,se acerco a ella con cara de preocupacion, detras de el habia dos hombres armados, el joven se acerco a ella y pregunto que porque tenia esa cara, que si se encontaba mal,Fátima, asustada dio varios pasos atrás y tropezó, cayendo al suelo, le miro fijamente
-Perdona, ¿Estas bien?¿Te has echo algo?-Dijo el hombre mientras la agarro de la mano para ponerla en pié, teniéndola de frente se dio cuenta de su belleza y se quedo abobado mirándola.
-No,no, gracias..bueno me voy-. Fátima se giro y empezó andar mientras sonreía pues nunca había sentido lo que sintió al ver a ese hombre. Él sonriendo mientras veía como esa mujer se iba empezó a darle vueltas a la cabeza hasta que después de volver a la realidad se dio cuenta de que ella había ya desaparecido y ni siquiera le pregunto el nombre.
-Que mujer mas bella,ojala que Allah-taala me haga el favor de volver a verla-Dijo.
Sus hombres se quedaron mirando y le dijeron que su padre Mohammed Hassan le estaba esperando en el restaurante.
-¡Fátima! Por fin te encontramos, es peligroso que una mujer sola vaya por esta zona...-Dijo Rachid junto a Elena.
Se montaron en el coche y fueron hacia el restaurante, nada mas entrar se sentaron en la mesa del fondo, y al lado no hacían mas que dar guerra, gritos, como si estuvieran celebrando algo, era bastante molesto pero para estar a otra cosa que no fuera tan inaguantable fiesta Elena dijo a Fátima que que había echo durante ese tiempo que no estuvo con ella a lo que ella respondió que en el mercado vio al hombre mas guapo que en mucho tiempo no había visto,un hombre con un brillo en los ojos que le hacían mucho mas atractivo de lo que este era y que sus miradas se entrelazaron cuales lazos de una cuerda unida para siempre, Elena y Rachid se cruzaron la mirada y echaron a reír, asombrados pues no se creían lo que estaban escuchando.
-¿Como era?-Dijo Elena.
-Era..era..bueno, ¡perfecto! que cara Elena, ¡que cara! que cuerpo que ojos..¡todo! llevaba un turbante y una túnica blanca con una flor dorada en la parte derecha, pero no me fije mucho mas, pues me tropecé y el me recogió y me puso en pie, yo muerta de vergüenza me di la vuelta se lo agradecí y me seguí perdiendo hasta que os encontré a vosotros, gracias a Dios. Lo que mas me extraño es que detrás de el había dos hombres armados-.
-¿Dos hombres armados?¿Como los que están entrando por la puerta en estos momentos Fátima?
Ella se quedo sorprendida pues el hombre que estaba entrando era el mismo a quien vio en el mercado,el se quedo sorprendido al ver que era la misma mujer del mercado y de nuevo sus miradas se volvieron a cruzar...
-Fátima ¿Has echo ya la maleta? Hay bastantes horas y tienes que descansar, venga.-Dijo la madre de Fátima.
Fátima estaba nerviosa, no veía la hora de que cogiera junto con su amiga Elena el avión y de que se pasara rápidamente la semana que iba a estar junto a su amiga allí, en Arabia saudí.
Iban siendo las ocho menos cuarto de la tarde y estaban en el aeropuerto de Barajas, el avión salia a y punto y tenia que facturar los billetes, Fátima estaba nerviosa y preocupada pues nunca había montado en avión y su amiga intento tranquilizarla y la dijo que no pasaba nada que no lo pensara.
Pasaron alrededor de dieciséis horas mas o menos, una vez allí Rachid las estaba esperando y Fátima puso una cara de asombro al ver lo guapo que era.
-¡¡Hola!! ¿Qué tal el viaje? espero que todo bien, vamos a casa y tomemos un té con pastas.-Dijo Rachid.
-Sí, vamos, Fátima ve conmigo detrás de Rachid hasta llegar a casa, ten cubrete con esto.-Dijo Elena a Fátima mientras la miraba.
Fátima se envolvió su cabello con el velo mientras por dentro estaba descontenta y en desacuerdo sobre que se tuviera que tapar,salieron del aeropuerto y se montaron en la parte de atrás de un mercedes x3, Fátima admiraba por la ventana todos esos edificios tan altos,blancos,azules y grises, todos esos parques y zonas tan verdes con tantos niños corriendo y jugando, tan felices...
-¡¡Vaya, esto en Madrid no se ve...!!¡¡Qué bonito!!-Dijo Fátima, a lo que Elena respondió -Fátima haber si te va a gustar mas esto que Madrid-. -No, no creo Elena, Madrid es mi hogar...esto es una aventura más.
Después de una hora y media más tarde llegaron a casa, se pudieron quitar el velo y Rachid las dió el té y las pastas que las dijo antes, Fátima dijo que quería descansar pues por el viaje tan largo estaba agotada.
A la mañana siguiente Elena entro en la habitación de Fátima y la despertó diciendo que se diera prisa que la iba a llevar a unos sitios que tendría que conocer.
Fátima se levanto,se aseo se puso el velo y aviso a Elena de que ya estaba preparada,esta dejo una nota a Rachid diciéndole que quedaban a las dos a comer en el restaurante en Meca, a los cinco minutos bajaron a la calle y se fueron de tiendas, Fátima se despistó mirando un puesto en el mercadillo árabe y cuando se dio la vuelta no veía a Elena por ningún sitio, estaba preocupada pues no sabia volver y no tenia teléfono para poder comunicarse con ella.
Un joven de tez morena, ojos marrones pero con un brillo especial, un turbante y túnica blanca,se acerco a ella con cara de preocupacion, detras de el habia dos hombres armados, el joven se acerco a ella y pregunto que porque tenia esa cara, que si se encontaba mal,Fátima, asustada dio varios pasos atrás y tropezó, cayendo al suelo, le miro fijamente
-Perdona, ¿Estas bien?¿Te has echo algo?-Dijo el hombre mientras la agarro de la mano para ponerla en pié, teniéndola de frente se dio cuenta de su belleza y se quedo abobado mirándola.
-No,no, gracias..bueno me voy-. Fátima se giro y empezó andar mientras sonreía pues nunca había sentido lo que sintió al ver a ese hombre. Él sonriendo mientras veía como esa mujer se iba empezó a darle vueltas a la cabeza hasta que después de volver a la realidad se dio cuenta de que ella había ya desaparecido y ni siquiera le pregunto el nombre.
-Que mujer mas bella,ojala que Allah-taala me haga el favor de volver a verla-Dijo.
Sus hombres se quedaron mirando y le dijeron que su padre Mohammed Hassan le estaba esperando en el restaurante.
-¡Fátima! Por fin te encontramos, es peligroso que una mujer sola vaya por esta zona...-Dijo Rachid junto a Elena.
Se montaron en el coche y fueron hacia el restaurante, nada mas entrar se sentaron en la mesa del fondo, y al lado no hacían mas que dar guerra, gritos, como si estuvieran celebrando algo, era bastante molesto pero para estar a otra cosa que no fuera tan inaguantable fiesta Elena dijo a Fátima que que había echo durante ese tiempo que no estuvo con ella a lo que ella respondió que en el mercado vio al hombre mas guapo que en mucho tiempo no había visto,un hombre con un brillo en los ojos que le hacían mucho mas atractivo de lo que este era y que sus miradas se entrelazaron cuales lazos de una cuerda unida para siempre, Elena y Rachid se cruzaron la mirada y echaron a reír, asombrados pues no se creían lo que estaban escuchando.
-¿Como era?-Dijo Elena.
-Era..era..bueno, ¡perfecto! que cara Elena, ¡que cara! que cuerpo que ojos..¡todo! llevaba un turbante y una túnica blanca con una flor dorada en la parte derecha, pero no me fije mucho mas, pues me tropecé y el me recogió y me puso en pie, yo muerta de vergüenza me di la vuelta se lo agradecí y me seguí perdiendo hasta que os encontré a vosotros, gracias a Dios. Lo que mas me extraño es que detrás de el había dos hombres armados-.
-¿Dos hombres armados?¿Como los que están entrando por la puerta en estos momentos Fátima?
Ella se quedo sorprendida pues el hombre que estaba entrando era el mismo a quien vio en el mercado,el se quedo sorprendido al ver que era la misma mujer del mercado y de nuevo sus miradas se volvieron a cruzar...
lunes, 23 de enero de 2012
Un encuentro inesperado...
Capitulo 1: Un encuentro inesperado.
Fueron a la habitación y Clara se quedo con cara extraña pues no comió nada para desayunar, Elena y Fátima se metieron en el cuarto y Fátima la dijo que donde se había metido todo ese tiempo, que donde había estado y que porque no daba señales de vida a lo que Elena respondió que estuvo en Arabia saudi de viaje pero que se ausento tanto tiempo porque conoció a un hombre, muy atractivo y se quedo allí con el por ciertas cosas que pasaron.Fátima se quedo sorprendida y la dijo que cuales eran esos problemas y que como que alguien de allí, que porque alguien con sus costumbres teniendo a un montón de chicos españoles aquí, y Elena no era nada fea, pues podía tener a quien quisiera a sus pies, pasaron varias horas hablando sobre ese tema y Fátima aún con dudas la dijo -Por favor, Elena vuelveme a contar todo porque no me lo puedo creer.-
Era día veintitrés y Fátima estaba intranquila, había tenido un sueño algo extraño ese día, ella era una muchacha de piel morena, ojos claros y pelo largo y negro de 19 años de edad, su padre,Mohammed, ya fallecido era árabe y su madre,Clara, española y como tal residían en España,Madrid.
Fátima bajó las escaleras pensando en aquel sueño y de pronto sus tripas rugieron como si fueran leones después de estar un año sin comer. -¡¡Mamá, ¿has echo algo para desayunar?, tengo un hambre terrible.!!- dijo. A lo que su madre respondió -Sí cariño ven a la cocina que tienes una sorpresa que te va a agradar-. Fátima bajo las escaleras casi corriendo por ver la sorpresa que su madre le tenia preparada, nada mas entrar por la puerta vio a su amiga de la infancia, a la que hacia mas de un año que no había visto. -¡¡Fátima!!¿Qué tal? tía estas guapisima-Dijo Elena, su amiga. Fátima se quedo con la boca abierta y no sabia que decir, pero al rato fue corriendo hacia ella la abrazo y la dijo -¡¡Ven!! tengo tantísimas cosas que contarte Elena...!!-
Fueron a la habitación y Clara se quedo con cara extraña pues no comió nada para desayunar, Elena y Fátima se metieron en el cuarto y Fátima la dijo que donde se había metido todo ese tiempo, que donde había estado y que porque no daba señales de vida a lo que Elena respondió que estuvo en Arabia saudi de viaje pero que se ausento tanto tiempo porque conoció a un hombre, muy atractivo y se quedo allí con el por ciertas cosas que pasaron.Fátima se quedo sorprendida y la dijo que cuales eran esos problemas y que como que alguien de allí, que porque alguien con sus costumbres teniendo a un montón de chicos españoles aquí, y Elena no era nada fea, pues podía tener a quien quisiera a sus pies, pasaron varias horas hablando sobre ese tema y Fátima aún con dudas la dijo -Por favor, Elena vuelveme a contar todo porque no me lo puedo creer.-
Elena se la quedo mirando con cara de asombro y de nuevo empezó -Haber Fátima ¿te acuerdas de cuando te dije que me iba a ir de viaje con mis padres a Arabia Saudí no? pues bueno, digamos que allí ellos se fueron a hacer viajes a conocer los alrededores de Arabia y yo me quede y mire tiendas, estaba tan cargada de tantas compras que me choque con un chico, Rachid se llama,es alto,moreno,tiene los ojos negros y algo rasgados,pero muy bonitos y bueno pues me pidió perdón, yo le perdone y nos fuimos a un bar a tomar algo, nos dimos los números de teléfono y a los pocos días de estar allí quedamos y bueno...imaginate lo que paso, se lo conté a mis padres y ellos me dijeron que hiciera lo que quisiera pero que no contara nada mas con ellos pues ese tipo de gente como ellos dicen no es buena. Me quede sorprendida de que renunciaran a mi entonces les dije que hicieran lo que quisieran pero que yo me quedaba con Rachid allí, en Arabia saudi lo que viene siendo ahora mi casa,mi sitio.-
-¡WUAO!- dijo Fátima-Yo pienso igual que tus padres Elena...no me gusta pero si eres feliz, yo lo seré también-
Elena la agradeció y la dijo que si ella se iría para Arabia unas semanas para conocer a Rachid, Fátima se quedo sorprendida pues como bien dijo no la gustaba para nada esos temas a pesar de que por sus venas corría sangre árabe, pero aun así acepto, veía a su amiga mas feliz que nunca y no se lo podía negar.
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