Capitulo 3: El encuentro
Él iba directo hacia ella, o eso parecía, ella se le quedo mirando y Elena y Rachid se quedaron asombrados ya que el joven era Said Al Mualim, hijo de Mustafa Al Mualim, jeque y gobernador.
Fátima mientras veía como supuestamente se acercaba miro de refilón a su amiga y como era inevitable el preguntar que porque de esa cara entre asustada y asombrada,preguntó: -Elena ¿Qué pasa?¿Porqué esa cara?, ¡Rachid!,¡¿Que ocurre?!-
A lo que la explico Rachid mientras Said se metía en la especie de carpa que tenían al lado para que nadie les viera ni molestara, pues se estaba celebrando una fiesta, y al parecer bastante importante, pero Said antes de entrar sonrió a Fátima, cogió aire y entro con cara de angustia por lo que iba a pasar.
-¿Rachid,estas bien?- preguntó Elena.
-Sí,si cariño, no te preocupes-Dijo-Bueno Fátima,coge bien de aire porque lo vas a expulsar en menos que canta un gallo, o como decimos aquí en menos que te escupe un camello,el se llama Said Al Mualim es hijo de Mustafa Al Mualim, Fátima ¡¡Es el hijo del mayor jeque de Arabia, su padre es quien maneja los barcos,bancos,comercios...¡¡Todo!!, mas vale que no te vuelvas acercar a el pues su padre...bueno, se a dado la noticia hace un par de días que le iba a casar con Jasmine-had, hija del jeque de Dubai, de nombre Jaldûn-had, pero no te preocupes aún no se sabe con certeza.
Fátima se quedo con cara de pena, y dijo que por favor no volvieran hablar del tema, se dijo a si misma que porque sentía eso si hacia menos de un par de horas que se habían conocido, entonces de sus ojos empezaron a brotar lágrimas, y salio corriendo al baño sin dar explicación ninguna de su ausencia, paso por delante de la carpa donde estaba Said.
Su amiga Elena y su nuevo amigo, Rachid, se quedaron mirando y ambos coincidían de que era una extraña situación, y que lo mejor era dejarla un poco a solas para que se tranquilizara.
-¿Es posible que de verle solo una vez se haya podido enamorar?-Dijo Elena.
A lo que Rachid contestó:-Elena, es lo que nos paso a nosotros.-
Fátima en el baño se quito el velo dejando libre su larga melena, que la llegaba mas abajo de las nalgas, entonces mientras se secaba la cara se dio la vuelta y allí estaba el,Said, mirándola, Fátima intento salir corriendo pero Said la agarro del brazo y la preguntó.
-Ahora por favor, no te vayas también sin decirme tu nombre,no me vuelvas a dejar así-
Fátima se le quedo mirando, y llorando respondió -Fátima,me llamo Fátima...-
-¿Fátima? ¡Qué bonito nombre! además de guapa-. Dijo Said.
Said, la seco las lágrimas que caían por tus mejillas y la intento dar un beso, pero esta se aparto, se puso el velo y despidiendole con un empujón se fue a la mesa donde estaba, Said se quedo con cara de pena, pues lo que sentía estaba siendo demasiado fuerte por esa chica, a la que solo a visto una vez en su vida.
-¡Vamonos, por favor...!- Dijo Fátima.
-¿Qué te pasa?- la respondió Elena
-Dejala,cariño, vámonos.. por la cara que tiene a lo mejor es que se encuentra mal-. Dijo Rachid.
A la media hora llegaron a casa y esta se encerró en la habitación y se puso a llorar como una magdalena pensando en que quizás se había enamorado de un chico árabe, ese tipo de chico del que nunca se había imaginado que podría enamorarse...
Said, se volvió a la fiesta pero con la cara que tenia era el centro de atención, pues era verdad que le iban a casar y el no quería, pues a esa muchacha no la conocía y a Fátima que solo la conocía de hace menos de medio día se volvió loco con su belleza y estaba seguro de que haría lo que fuera para conseguirla y llevarla con el, aunque tuviera que luchar con su propia familia.